México, ejemplo de estabilidad del ecosistema emprendedor

México, ejemplo de estabilidad del ecosistema emprendedor

Para Juan Font, empresario español y socio fundador de  The International Business Hub,  el aterrizaje de su empresa en un país como México es una realidad que se ha hecho posible gracias a varios factores que lo caracterizan como es su estabilidad, cercanía y confianza en las relaciones comerciales y su apertura a la inversión extranjera.

En el país centroamericano existe un gran potencial para emprender y el país ha demostrado estar abierto al cambio, lo que supone un gran atractivo para empresas que deciden expandir su mercado. Así lo hace patente Juan Font en el primer webinar de la segunda temporada de ‘Emprende por el Mundo’. Español que dio el paso a territorio mexicano y que en la actualidad cuenta con una consultora de internacionalización ubicada en Ciudad de México

En este encuentro digital, organizado por Cext y Mundo Spanish, Font ha dibujado un panorama muy favorable y ha dado respuesta a emprendedores españoles que muestran y apuntan con gran interés hacia este país

Con más de 127 millones de habitantes, México es un país poco endeudado, con una baja tasa de desempleo y alta natalidad. Un estado seguro política y económicamente en el que “se pueden hacer negocios de una manera estable y sólida”, según afirma el socio director de THE IBH. Además, se trata de un país que, por razones históricas, tiene una gran vinculación con España, tanto cultural como idiomática y “quizá sea esa la razón por la que mucho españoles se lanzan al mercado mexicano”.

Por otro lado, cabe destacar que México cuenta con un importante ecosistema emprendedor. Ocupa el segundo puesto mundial en el ranking de actitud emprendedora con un 96%, frente al 43% de la media global. Aunque cabe señalar, en el lado opuesto también nos encontramos con la cifra de que, según las estadísticas, 9 de cada 10 negocios iniciados están destinados a fracasar.

Algunos ejemplos de éxito de emprendedores españoles en México son la startup iVoy, que presta servicio de mensajería express en motocicleta en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, y Petsy, un ecommerce de producto para mascotas.

Para establecerse en México, Juan Font considera básico que la empresa tenga una estrategia de internacionalización que dé respuesta a tres preguntas fundamentales: ¿Dónde ir?, ¿Qué se va a ofrecer?, ¿Cómo va llegar el producto / servicio al cliente? Las dos primeras son genéricas y la última es la que debe adaptarse al mercado de destino. En el caso de México, recomienda contar con un agente comercial, ya que, frente a las opciones de contratar un distribuidor o abrir una filial,  una representación personal en el destino permite un contacto directo con el mercado y “es la única forma para el empresario de marcar las reglas y tener un control total de toda la actividad a través de diferentes herramientas”.

Además, el ponente enumera una serie de recomendaciones claves antes de establecerse en México:

  1. Estudiar bien el sistema impositivo
  2. Planificar los gastos y contar con una buena provisión de fondos porque “internacionalizarse no es cuestión de un día”
  3. Estudiar y ejecutar las estrategias fiscales óptimas permitidas entre los dos gobiernos
  4. Ponerse en manos de expertos para recibir un asesoramiento correcto y con experiencia en el país
  5. Hacer un pacto de socios en el que consten las obligaciones y los derechos de cada uno

A pesar de los amplios conocimientos sobre un país concreto, establecerse en un nuevo mercado no es fácil y Juan Font advierte que hay una serie de dificultades inherentes a la idiosincrasia de México que sólo es posible conocer una vez se opera y se trata con el empresariado local, algo que conoce bien THE IBH.

  • Control logístico. A la hora de internacionalizar un negocio a este país es importante saber que México tiene una gran superficie y la distancia interna del punto de origen a destino suele ser mayor que la de España.
  • “Aunque el idioma es el mismo, el lenguaje es diferente” y la cultura de los negocios es también muy distinta.
  • Legislación y sistemas jurídicos. Tanto la legislación como el sistema jurídico son diferentes pero, además, “en México cambian continuamente y es conveniente confiar en profesionales cualificados”.
  • Información. Conocer los actores y redes comerciales son claves. Hay que saber quién es el cliente, el intermediario, cómo se están desarrollando las operaciones y cuál es el valor del producto o servicio que se quiere ofrecer en el mercado. Este conocimiento y control es casi imposible si la empresa no tiene una presencia física en todo país, pero especialmente en México.
  • Presencia propia. A la hora de hacer negocios, para los mexicanos es muy importante poder “levantar el teléfono y hablar con la persona con la que está negociando” y, para lograrlo y mantener una cierta cercanía, hay que estar en México por muchos factores básicos, como la diferencia horaria, y la forma de comunicarse y tratarse en el país.
  • Red de networking. México es un país donde es muy importante tener una amplia red de contactos a la hora de desarrollar la actividad económica. Entrar en sus redes de confianza y saber aprovecharlas es clave para el éxito.
  • Planificación estratégica. A pesar de ser dos países que cuentan con una cultura similar, es necesario adaptar el producto o el servicio a las características específicas del mercado.
  • Círculos cerrados. Como en cualquier país, hay círculos cerrados de poder empresarial y público en los que es difícil acceder si no se tienen contactos locales y la pertenencia a ellos es útil para el desarrollo de la actividad.

En relación al ámbito de startups o nuevos emprendedores, Juan Font señala cuatro factores que contribuyen directamente a la pujanza del emprendimiento en el país:

  • Músculo financiero, hay dotación de fondos y apoyo a los emprendedores por parte del sector público y privado. Un ejemplo de ello son el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) y la Asociación Mexicana de Capital Privado (AMEXCAP).
  • ‘Mexican Moment’, un concepto basado en una serie de reformas estructurales que se llevaron a cabo en México para hacer mucho más atractiva la inversión extranjera directa.
  • Costes. Resulta más barato poner en marcha un negocio en México que en los países más desarrollados.
  • Nivel de vida. La vida es mucho más económica, pero no sólo eso, sino que “también es más barato contratar talento de calidad”.

Puedes ver el webinar completo aquí: